lunes, 6 de diciembre de 2010

Formación humanística del ingeniero: La filosofía

Para definir la filosofía, se aprovecha ante todo el significado de la palabra: “amor al saber”. Pero esta noción, satisfactoria en los orígenes, no responde al estado actual de la filosofía, confinada a un sector de los conocimientos humanos. Otros pensadores (matemáticos, físicos, ingenieros, etc.) comparten hoy con el filósofo el amor al saber. La noción etimológica de la filosofía debe ser completada, pues, con la aportación de rasgos específicos.

La filosofía se puede dividir en varias partes. Las bases para la división fueron puestas por Aristóteles, pero fue el alemán Cristián Wolf (s. XVIII) quien ordenó las partes de la filosofía en un esquema que ha quedado como clásico. El esquema de Wolf puede ser aprovechado todavía; pero el progreso de la filosofía en los dos últimos siglos obliga a introducir en él ligeros retoques que permiten que se presente de la siguiente forma:

A) Filosofía racional:

a. Lógica

b. Teoría del Conocimiento

B) Filosofía real

a. En general

I. Ontología

b. En especial

I. Ontología

II. Cosmología

III. Psicología

IV. Teodicea

C) Filosofía práctica

a. Ética

b. Filosofía de la sociedad

c. Filosofía del Derecho

d. Filosofía del Estado

e. Etc.

En la precedente enumeración no se incluyen la Estética, o el estudio de lo bello, la Historia de la Filosofía, o exposición de las doctrinas filosóficas aparecidas en el transcurso del tiempo, ni algunas otras de menor importancia.

Basta lo que se acaba de exponer, para darse cuenta de la importancia que tiene la filosofía en la formación y comportamiento humano; la necesidad de una buena base filosófica en quien desea adquirir un conocimiento profundo de las cosas y avanzar en ese conocimiento y no limitarse a adquirir un archivo de datos o una colección de recetas inútiles.

En particular, la lógica es un instrumento esencial en quien aspire a investigar, o simplemente a conocer a fondo, cualquier proceso o fenómeno cósmico.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La formación humanística del ingeniero: La Gramática

Es necesario prestar una especial atención al estudio de la gramática, tanto de la española como de las demás lenguas en que nos podamos expresar. El ideal sería que todos los que posean estudios superiores, alcanzasen un profundo conocimiento de la lengua española ya que ésta es el instrumento de comunicación común. Pero en la actualidad este ideal es difícilmente alcanzable, cuando se observa la gran cantidad de incorrecciones habladas y escritas que a diario se comenten, incluso por personas que tienen la obligación de cuidar su expresión oral y escrita. Se pueden citar, a título de ejemplo expresiones muy usuales:

“resulta de que” (en vez de)

“contra más” (cuanto más)

“en pelotas” (en pelota)

“el cerebro gris” (eminencia gris)

“este agua” (esta agua)

“el mismo acta” (la misma acta)

“catorceavo” (decimocuarto)

“preveer”, “preveyendo” (prever, previendo)

“vale” (de acuerdo)

“procedimental” (procedimientos)

“contactar” (entrar en contacto)

............

Podríamos seguir, pero lo anterior indica que no se necesitan profundos estudios de gramática, sino algo mucho más sencillo; un curso de gramática elemental por el que debiera pasar todo el que posee un título universitario superior.

sábado, 13 de noviembre de 2010

La formación humanística del ingeniero: La literatura

No parece necesario insistir sobre el valor que tiene el conocimiento de la literatura en la formación de los jóvenes ingenieros, ya que resulta evidente que uno de los fundamentos en la educación desde la más tierna infancia es enseñar a leer, y no es suficiente saber leer sino que es necesario que se adquiera el gusto por la lectura, lo cual es muy difícil si no se orienta a los estudiantes por el mundo de la literatura, a fin de que se despierte el interés por las obras de los grandes escritores, en cuyos libros se recoge la síntesis de los conocimientos acumulados por la humanidad a lo largo de su historia.

Como decía el profesor D. Francisco López Estrada: El alumno que ha leído y sigue leyendo como hábito mental adquirido habla y escribe cada vez mejor, y piensa de manera más despejada, y luego es más ágil en su actividad mental, cualquiera que sea la materia que estudia. Descuidar la misión de la literatura es un daño cultural cuyos resultados pueden ser muy grandes a la larga.

Es evidente que quien aspire a ser una persona culta o un buen profesional debe esforzarse por hablar y escribir con corrección y ello no es posible sin haber profundizado en la literatura, es decir en las obras de los grandes escritores.

El ejemplo lamentable que dan en la actualidad los personajes públicos no debe ser más que un acicate para impulsar los estudios de literatura a todos los niveles educativos.

En 1987 se produjo un debate público sobre el estudio de las humanidades, a este respecto la Real Academia Española de la Lengua hizo una declaración en la que decía: La Real Academia Española considera un deber salir en defensa de los estudios de Humanidades amenazados por una reciente tendencia hacia estudios predominantemente técnicos, con olvido de las propias raíces culturales y entre ellas no sólo las lenguas clásicas, que son un sustrato común de lo que es nuestra civilización, sino incluso de los estudios de lengua y literatura española, como instrumento básico de comunicación y sustento de nuestra cultura, cuya importancia no puede ser ignorada, pues son el núcleo del proceso educativo.

domingo, 19 de septiembre de 2010

La formación humanística del ingeniero: La Historia

Es necesario conocer los antecedentes, los orígenes y la evolución de los fenómenos, cuándo se trata de estudiar cualquier materia, sea esta:

  • Científico-Técnica
  • Económica
  • Jurídica
  • Política
  • Social

De forma análoga, en el caso de tratar de conocer los problemas de nuestra sociedad es imprescindible conocer su historia, es decir, la sucesión de las causas y efectos de los fenómenos que han sucedido con mayor relieve. Pero sobre todo, es imprescindible el conocimiento de sus doctrinas morales y políticas, en definitiva, la evolución de su pensamiento.

En consecuencia, no podemos conocer los problemas sociales del presente sin un conocimiento de su historia. De hecho el estudio de los documentos históricos produce un enriquecimiento, a la vez que un placer con independencia de la profesión que se trate.

Es una frase muy conocida: Los pueblos que desconocen su historia, están condenados a repetir sus errores. También se ha dicho en numerosas ocasiones que quien olvida su origen pierde su identidad. En definitiva, el conocimiento del pasado permite dar estabilidad a la sociedad.

Todas las instituciones que nos encontramos en la vida pública:

  • Religión
  • Formas de gobierno
  • Sindicatos
  • Justicia
  • Ejercito

Tienen sus raíces en el pasado. Si se prescinde de la historia, se corre el peligro de perder el patrimonio legado por la tradición.

Por tanto es necesario, que tanto en los estudios primario como en los secundarios se asigne un espacio a la historia, y que en los estudios universitarios se le conceda un lugar adecuado, aunque alguno pueda pensar que se trata de un pérdida lamentable de tiempo, al carecer de una utilidad inmediata. Pero esta atención al papel de la historia desde el punto de vista didáctico, debería ir acompañada de una mejora de la metodología aplicada, para evitar que una materia tan atractiva, se pueda convertir en antipática al presentarse como un catálogo de fechas, políticos y sucesos bélicos.

jueves, 29 de julio de 2010

Formación humanística del ingeniero: Las lenguas clásicas.

Las lenguas clásicas, latín y griego, en la formación de cualquier persona perteneciente a la cultura occidental, se pueden valorar desde dos aspectos:
  • Histórico
  • Lingüístico.
Desde el punto de vista histórico, el conocimiento del griego y del latín, permite conocer mejor el desarrollo de las dos civilizaciones en la que se fundamenta la nuestra.
El conocimiento no debe responder a un afán de curiosidad, sino que es imprescindible para comprender los problemas que se presentan en nuestra sociedad. Es decir, la comprensión de nuestra forma de vivir tiene una dimensión histórica.
En el aspecto lingüístico, el griego, y sobre todo el latín, constituyen la base del idioma español, como también lo es de las demás lenguas romances. El conocimiento profundo de la lengua española, supone una necesidad para poder razonar y expresarse con toda claridad. En definitiva, el idioma es un instrumento esencial para la actividad del ingeniero.
Otra razón que avala la necesidad del conocimiento de las lenguas clásicas, es la ayuda que supone para conocer otras lenguas modernas: francés, italiano, portugués, rumano, e incluso inglés.
Otra cuestión a tener en cuenta es el papel que tiene el latín en el desarrollo intelectual. El ejercicio de traducción es muy formativo, ya que obliga a interpretar las ideas que plasma el autor del trabajo objeto de la traducción, y expresarlas en la lengua propia. En este proceso se requiere buscar las palabras que tengan idéntico significado, por lo que no se tratará nunca de una traducción literal. En ese caso, el latín, debido a su estructura y condición de lengua madre, es muy enriquecedor para todos los que se expresan en lenguas romance.
Se ha comentado por muchos educadores, que el estudio del latín supone un ejercicio mental equivalente a las matemáticas (creo sinceramente, que las matemáticas suponen un poco más). La traducción de los clásicos permite desarrollar una faceta creativa, evitando el empobrecimiento progresivo del lenguaje, como se observa en los actuales medios de comunicación. En definitiva, el conocimiento del latín ayuda de forma clara al buen uso de nuestro idioma.
Por último, para algunas ingenierías: agrónomos y montes, es imprescindible un conocimiento mínimo de latín y griego en algunas áreas específicas de la titulación: botánica, genética, etc.

domingo, 13 de junio de 2010

La idea socialista de D. Francisco Silvela

El 10 de mayo de 1873, D. Francisco Silvela, pronunció un discurso del que se copia el siguiente párrafo:

"La idea socialista es en nosotros una herencia del antiguo régimen (?), que le había dado carta de naturaleza. En la mayor parte de nuestros pueblos, la revolución se considera como la vuelta legal a las costumbres comunistas que han quedado en nuestra sangre: significa el acceso libre a la propiedad municipal y algunas veces a la particular, la supresión de los cerramientos, el goce común del barbecho y hasta de la cosecha. Esta manera de entender la libertad no ha nacido de predicaciones modernas, ni de promesas de demagogos, ni de abusos de la prensa; procede de recuerdos y tradiciones que nada puede borrar. Por eso está tan repartida en las ciudades como en los campos y hasta en el último rincón del territorio."

La lectura del párrafo creo que es lo suficientemente ilustrativa, para que el lector pueda sacar las debidas conclusiones.