jueves, 9 de abril de 2009

El caso de Jesús fue raro. Su flagelación no fue la legal que precedía a toda ejecución sino que constituyó un castigo especial

La flagelación en sí no fue un castigo exclusivo para Jesús. Lo mandaba la ley. La flagelación era un preámbulo legal a toda ejecución. Había una excepción: los ciudadanos romanos condenados a decapitación no eran flagelados, sino fustigados. Esto se hacía, según Tito Livio, en el mismo lugar del suplicio, inmediatamente antes de la decapitación. Los condenados a crucifixión eran flagelados habitualmente durante el trayecto que había desde donde se dictaba la sentencia al lugar del suplicio. Muy raro, como en el caso de Jesús, era que se llevara a cabo en las dependencias del tribunal. Esto sólo se hacía en los casos en que la flagelación era sustitutiva de la pena capital. El caso de Jesús fue raro. Su flagelación no fue la legal que precedía a toda ejecución y que se daba en el trayecto, camino del suplicio, sino que constituyó un castigo especial, como veremos. Esto exige dos explicaciones: cuándo le flagelaron y porqué.
Mateo y Marcos no nos dicen ni cuándo ni porqué, sólo constatan el hecho: "Y habiendo hecho flagelar a Jesús, lo entregó (Pilato) para que lo crucificaran".
Lucas es más explícito, y cuando está explicando los esfuerzos de Pilato para salvar a Jesús, al final nos cita una frase del Prefecto: "Le castigaré y luego le soltaré". Ya vislumbramos algo. Juan nos afirma que Jesús fue flagelado durante los juicios de Pilato. Ya tenemos cuándo. Veamos ahora porqué:
Pilato juzga que la primera acusación hecha a Jesús ("Se ha hecho Hijo de Dios y según nuestra ley debe morir") no caía bajo la ley romana. Era cuestión religiosa y la Justicia romana no actuaba en estos casos. Por lo que consideró a Jesús inocente: "No encuentro en él, causa alguna de condenación".
Tras deliberar los judíos, hacen una segunda acusación que sí entraba dentro de la Lex Julia: (Había permitido ser aclamado Hijo de David, y que según ellos iba a ser su rey). Quería hacerse rey y esto sí iba contra el Emperador. Pilato tiene obligación de atender esta acusación. Pilato pregunta a Jesús sobre su realeza y, no sacando nada en claro, lo considera de nuevo inocente.
Enterado de la estancia de Herodes en Jerusalén y siendo Jesús su súbdito, Pilato se lo envía a ver si le resuelve el problema. No es así y Pilato en el tercer juicio dice a los judíos: "Ni Herodes ni yo encontramos en él causa alguna de muerte".
Después de los fracasos anteriores, Pilato equipara a Jesús con Barrabás, un criminal y ladrón. La propuesta era, a quién de los dos querían que soltase. La plebe prefiere a Barrabás, a la vez que grita que Jesús sea crucificado.
Ante las decepciones anteriores, Pilato decidió dar a Jesús un sustitutivo de la pena capital, para acallar al pueblo: "Le castigaré y luego le soltare". Después de este episodio, es cuando Jesús es flagelado y viene el hecho del ECCE HOMO, y ya tenemos pues, el cuándo y el porqué.
Una vez que se dio la orden de castigo, Jesús fue atado con cuerdas resistentes. Las manos por encima de la cabeza, quedando así, casi suspendido de la parte alta de la columna o del techo. De esta manera quedaba inutilizado, para que no pudiera defender algunas partes del cuerpo con los brazos, y para que en el caso de shock, no cayera al suelo.
El instrumento utilizado para la flagelación, fue el flagrum taxillatum, que se componía de un mango corto de madera, al que estaban fijadas tres correas de cuero de unos 50 cms, en cuyas extremidades tenían dos bolas de plomo alargadas, unidas por una estrechez entre ellas; otras veces eran los talli o astrágalos de carnero. El más usado era el de bolas de plomo.
El número de latigazos, según la ley hebrea, era de 40, pero ellos por escrúpulos, daban siempre 39. Pero Jesús fue flagelado por los romanos, en dependencia militar romana, por tanto more romano, es decir, según la costumbre romana, cuya ley no limitaba el número. Sólo estaban obligados a dejar a Jesús con vida, por dos razones: una, para poderlo mostrar a la plebe con el fin de que se compadeciera (era la intención de Pilato), y otra, para que en caso de condena a muerte, llegara vivo al lugar de suplicio: según le ley.
Cuando los clásicos latinos nos hablan de esta flagelación more romano, nos dicen que el reo quedaba irreconocible en su aspecto y sangrando por todo el cuerpo. Así quedó Jesús. Por eso a la pregunta: ¿cuántos latigazos dieron a Jesús? la respuesta es, hasta que le dejaron irreconocible; hasta que se cansaron. La ley romana no limitaba el número. Todas las partes del cuerpo de Jesús fueron objeto de latigazos. Eso sí, respetaron la cabeza y la parte del corazón, porque hubiera podido morir, como les había sucedido con otros. Y en este caso tenían una consigna: no matarlo. Así lo había mandado Pilato: "Le castigaré y luego le soltaré"..
Las correas de cuero del flagrun taxillatum, cortaron en mayor o menor grado la piel de Jesús en todo su cuerpo: en la espalda, el tórax, los brazos, el vientre, los muslos, las piernas. Las bolas de plomo, golpeando con fuerza el cuerpo de Jesús, hicieron toda clase de heridas: contusiones, irritaciones cutáneas, escoriaciones, equímosis y llagas. Además, los golpes fuertes y repetidos sobre la espalda y el tórax, provocaron, sin duda, lesiones pleurales e incluso pericarditis, con consecuencias muy graves para la respiración, la marcha del corazón y el dolor.
Pero si en la parte externa Jesús quedó irreconocible por las heridas y por la sangre, en el interior también sufrieron lesiones muy graves órganos vitales, como el hígado y el riñón. Los golpes fuertes sobre la zona renal, provocaron sin duda, una disfunción en los riñones. Lo mismo podemos decir del hígado. Esta disfunción o insuficiencia hepato-renal, junto a la pérdida de sangre, fueron acompañadas de cambios electrolíticos y de otros parámetros biológicos con consecuencias gravísimas para su supervivencia.
La disminución de la volemia por la abundante pérdida de sangre, aumentaron gravemente la disnea o dificultad respiratoria, comenzada en Getsemaní. Esta disnea se aumentó todavía más, si cabe, por los golpes en la espalda y en el pecho que afectaron a órganos respiratorios y que la hicieron muy dolorosa. Una hipercadmia muy seria estaba instaurada. Jesús tenía graves síntomas de asfixia. La hipotensión arterial comenzada en Getsemaní y aumentada con la desnutrición y la nueva pérdida de líquido corporal y de sangre, le dejaron materialmente sin fuerzas. Jesús no se tenía. Sin duda cayó al suelo, al desatarle, sobre el charco de sangre que había salido de su cuerpo. No olvidemos, que todo esto recayó sobre una dermis y epidermis sumamente sensible al dolor después de la hemathidrosis. En las circunstancias de Jesús es imposible explicar médicamente el dolor que sentiría cada vez que recibía un correazo con las bolas de plomo. Podríamos decir que en estos momentos Jesús era SÓLO DOLOR.

jueves, 19 de febrero de 2009

Darwinismo: Una proposición puramente interpretativa

La selección natural – darwinismo propiamente dicho – es una proposición puramente interpretativa. De acuerdo con esta teoría, las desviaciones ventajosas que experimentan los individuos de una especie se transmiten a las generaciones siguientes mediante un mecanismo hereditario, y pueden ser objeto de un nuevo perfeccionamiento por el mismo mecanismo. Esta proposición, que pretende explicar el progreso y perfeccionamiento de los seres vivos, carece de toda evidencia. El mismo Darwin[1] sabía, que ciertas variaciones que presentan los seres vivos no son heredables. Pero en su época, debido a la falta de base científica, no podía distinguir las variaciones heredables de las que no lo son, a saber, la diferencia entre “modificaciones” (no heredables) y “mutaciones”[2] (heredables). De este modo, la suposición de que las variaciones ventajosas, que se realizan en los organismos, se transmitan a la descendencia, solo era válida para las mutaciones y dentro de esto, claro está, para las que se realizan en un sentido, de éstas, en la época de Darwin, prácticamente no se conocían, y además no podían ser debidamente interpretadas.

El conocimiento científico de esta transmisión – mejor dicho, del mecanismo – no lo pudo conocer Darwin ya que las leyes de la herencia fueron descubiertas por Gregor Mendel[3] en 1866, es decir, unos siete años después de la publicación del “Origen de las especies”[4], y además estas leyes no se conocieron por el mundo científico hasta su redescubrimiento por los botánicos Correns[5], De Vries[6] y Tschermak[7], dieciséis años después de la muerte de Darwin.

Pero por si lo anterior no fuera suficiente, tampoco Darwin pudo tener conocimiento científico del mecanismo de la selección artificial, lo que constituye la base sobre lo que se asienta su teoría. Hasta el primer cuarto del pasado siglo la selección se realizaba empíricamente, sin que el seleccionador tuviera ni la más remota idea de lo que realmente estaba sucediendo. La explicación de la selección artificial no fue conocida hasta que la descubrió Johannsen en 1903. Además, hay que apuntar aquí un detalle curioso, y es que a primera vista, este mecanismo parecía ir directamente en contra de las especies (claro que me estoy refiriendo al efecto nulo de la selección dentro de una línea pura).

Todos estos hechos demuestran, que si Darwin pudo descubrir una verdad científica con su teoría de la selección natural, este descubrimiento fue pura y simplemente de forma intuitiva, y durante muchísimos años careció de una base científica. No hay que insistir mucho, ya que le propio Darwin se percató de  que los conocimientos científicos, que en su época se tenían de la herencia biológica, se oponían a su teoría. Así pues, su genialidad en cierto modo, se debe a que como se ha comentado más arriba, sin ninguna base científica, es más, en contra de los conocimientos científicos que se tenían en su época, elaborase una teoría puramente intuitiva.

Como era general en su época, Darwin creía en la “herencia por aligación”, teoría que explica la fecundación como una “fusión” de los plasmas germinativos de los progenitores. Como consecuencia de este mecanismo los caracteres de los hijos tendrían un despliegue intermedio entre los de sus padres, ya las variaciones que podrían ser heredables, quedarían en cierto modo, “diluidas” por medio de la reproducción sexual, y a las pocas generaciones desaparecerían por completo.

A pesar de este hecho, que se admitía como verdadero por el mismo Darwin, se produjese por la selección  natural, una variación de los caracteres en las especies, era preciso suponer que las nuevas variaciones habrían de ser enormemente frecuentes. Pero al no encontrar Darwin en la naturaleza tal frecuencia, admitió como cierto, que el uso y desuso de los órganos debería producir en los organismos variaciones heredables. Al admitir Darwin este supuesto como verdad de su teoría coincide con Lamarck[8], y profesa como éste la teoría de la adaptación directa, o sea, la teoría de la herencia de los caracteres adquiridos. Y no solo se conforma con esto, si no para elaborar esta herencia, Darwin emite la hipótesis de la pangénesis[9], según la cual pequeñas partículas  - gémulas – del órgano que ha sido modificado por el uso serían arrastradas por medio del torrente circulatorio hasta las mismas células germinales (¿?). Esta hipótesis, que parece extraída de un libro de ciencia ficción, y que es tan fantástica como absurda, aún que tenga sus orígenes nada menos que en los filósofos griegos Demócrito[10] e Hipócrates[11], indica que Darwin se hizo perfecto cargo de las dificultades que entrañaba admitir “la herencia de los caracteres adquiridos”. 



[1] Charles Robert Darwin (* Shrewsbury, 12 de febrero de 1809 – Kent, 19 de abril de 1882) [2] La mutación es una alteración o cambio en la información genética (genotipo) de un ser vivo. Se presenta súbita y espontáneamente, y se puede transmitir o heredar a la descendencia. La unidad genética capaz de mutar es el gen que es la unidad de información hereditaria que forma parte del ADN. En los seres multicelulares, las mutaciones sólo pueden ser heredadas cuando afectan a las células reproductivas. [3] Gregor Johan Mendel ( * Heinzendorf, 20 de julio de 1822 – Brno, 6 de enero de 1884) [4] La obra fundamental de Darwin, El origen de las especies, publicada en 1859, estableció que la explicación de la diversidad que se observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por la evolución a lo largo de las sucesivas generaciones.[ [5] Carl Correns (o Carl Franz Joseph Erich Correns) (* Múnich, 19 de septiembre 1864- Berlín, 14 de febrero 1933) [6] Hugo Marie de Vries, (* Haarlem, 16 de febrero de 1848 – Lunteren,  21 de mayo de 1935) [7] Erich Tschermak-Seysenegg (* 15 de noviembre de 1871 – 11 de octubre 1962) [8] Jean-Baptiste-Pierre-Antoine de Monet, Caballero de Lamarck (* Bazentin, Picardía, 1 de agosto de 1744 – París, 18 de diciembre de 1829) [9] Pangénesis, teoría defendida por Anaxágoras, Demócrito y los tratados hipocráticos según la cual cada órgano y estructura del cuerpo producía pequeños sedimentos llamados gémulas, que por vía sanguínea llegaban a los gametos. El individuo se formaría gracias a la fusión de las gémulas de las células. [10] Demócrito, en griego Δημόκριτος ( * Abdera, Tracia ca. 460 a. C. - ca. 370 a. C) [11] Hipócrates de Cos (* cerca del año 460 a. C. en la isla de Cos)

jueves, 12 de febrero de 2009

Cuidado con la facturación eléctrica

El BOE de fecha 31/12/2008, ha publicado las nuevas tarifas eléctricas para 2009. En ellas aparece un pequeño detalle con el que hay que tener cuidado, ya que se contempla, como novedad, una penalización por "consumo excedido" de energía, fijando el tope en 500 kWh, por mes. Ahora bien, la lectura que antaño se hacía real, a partir de ahora, solo en los meses impares (enero, marzo, mayo..... etc) seguirá igual que antes, es decir, leyendo el contador, pero en los meses pares (febrero, abril.... etc) la lectura será ESTIMADA. Lo anterior supone, que en esos meses el cálculo, la facturación se hará a partir de un consumo estimado. Pues bien, esta ESTIMACIÓN, siempre se realizará a la baja, con objeto de que al mes siguiente, la lectura REAL, se incrementrá en lo que no se consideró en el mes anterior. Todo esto conlleva a que el mes que se facture con la lectura real, el consumo mensual podrá exceder de los 500 kWh, aunque no se haya superado dicho consumo, pudiendo así ser penalizado. La única solución, es comunicar la lectura a la compañía, en los meses pares (febrero, abril, .. ). Con la compañía Endesa (que se sepa), puede hacerse registrarndose como usuario en la siguiente dirección www.endesaonline.com

domingo, 8 de febrero de 2009

Contra la almas la mentira, contra los cuerpos la violencia

La frase se atribuye a Lenín, aunque ha sido utilizada por todos los regímenes totalitarios que en el mundo han sido.
Cada vez que un grupo humano ha demandado un líder que le resuelva sus problemas, ha sido a cambio de renunciar a sus libertades. En el pasado siglo tenemos varios ejemplos: Socialismo-comunismo, en Rusia (Lenín); Nacional-Socialismo, en Alemania (Hitler); Fascismo, en Italia (Musolini); Comunismo-Maoismo, en China (Mao); Comunismo, en Cuba (Castro),etc. Como vemos todos estos movimientos tienen raíz socialista, con algunas particularidades, que en algunos casos los hacen más repugnantes, como es el racismo. Todos han dado lugar a millones de muertos y secuelas que han perdurado y perdurarán durante décadas. Pues bien, parece que la humanidad no escarmienta y periódicamente siguen existiendo grupos humanos que, demandando un salvapatrias están dispuestos  renunciar a sus libertades. El líder siempre aplica la misma medicina: mentir a todos y violencia a los disidentes. 
En épocas de paz (según Mao, periodo entre dos guerras), la mentira se logra controlando los medios de comunicación (prensa, radio, televisión.. y hasta Internet), y la violencia adopta formas sutiles, pero no menos perversas. Cuando las circunstancias lo permiten, saca de nuevo lo peor que lleva dentro y vuelca su violencia sin tapujos sobre el grupo humano que lo ha aupado. 
Otra característica de estos sistemas totalitarios es la corrupción sin límites que los acompaña. Los grupos disidentes pasan a ser considerados antipatriotas y son considerados como delincuentes. Siempre son los mismos: judíos, católicos, protestantes, minorías étnicas, etc.
En estos momentos de crisis, hay signos alarmantes en nuestra propia sociedad. Pueden parecer anecdóticos, pero la semana pasada fueron asaltadas dos sinagogas en Barcelona, se está gestando una ley que permitirá la eutanasia, una nueva ley capaz de ampliar la actual del aborto, se culpa a los bancos (imagen de los judíos) de la crisis económica y la clase política sigue despilfarrando los fondos que aportan cada vez menos contribuyentes.
Cuando se llegue a cinco millones de parados y no se puedan atender las pensiones, ¿a quien se culpará?, ¿que medicina se propondrá?.
Obsérvese el paralelismo entre lo que empieza a considerarse "progresista" y los que defendían los Nacional-Socialistas: Aborto, eutanasia, manipulación genética con embriones humanos, odio a los judíos, ataque sistemático a la familia, ataque a la religión católica y protestante, etc. ¿No es preocupante? 

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sentencia del Tribunal de Luxemburgo

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado que es ilegal que un profesional evite el examen de acceso (u otros requisitos exigidos para ejercer una profesión regulada en el país donde cursó sus estudios) apelando al reconocimiento de títulos entre los Estados miembros de la UE.

La sentencia del TUE hace referencia al caso particular de un ciudadano italiano que posee un título académico de ingeniero mecánico, expedido en Italia, y que obtuvo la homologación de este título en España. La homologación de su título, le sirvió para colegiarse en el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Cataluña y así poder ejercer la profesión regulada de ingeniero técnico industrial, en la especialidad de mecánica. Este ciudadano, no puede considerarse ingeniero técnico industrial dentro de las fronteras italianas, si pretende eludir el examen de Estado establecido por las leyes del país. Así lo ha considerado el Colegio de Ingenieros de Italia, que ha llevado el caso al TUE.

viernes, 30 de enero de 2009

Nos mienten mal, y caro

Miente de noche y de día
mienten a diestro y siniestro
mienten al Ave María
y mentirán al Padre Nuestro

Dicen que para ser un buen político, es preciso saber robar los caramelos de un niño mientras lo besas.
Clemenceau, al ser preguntado sobre las condiciones que debía de tener una persona para ser un buen político dijo: tener el estomago suficiente para poder desayunar todos los días un sapo crudo.
Pedir a un político que no mienta es tan ingenuo, como pedir a un periodista que sea discreto.
En nuestro sistema partitocrático, lo malo no es que nos mientan, eso entra dentro de la lógica política- el Viejo Profesor, ya nos dijo que los programas electorales están para no cumplirlos- lo malo es que nos están costando demasiado caros, y además mienten cada día peor. No obstante lo anterior, todavía quedan ingenuos que los siguen como las ratas al personaje del cuento. Además, si tenemos en cuenta que todavía tiene éxito el timo de la estampita...... calcula.

lunes, 26 de enero de 2009

Napoleone Buonaparte (I)

El año pasado se celebró el bicentenario del levantamiento popular contra las tropas napoleónicas en Madrid. El acontecimiento no tuvo la trascendencia que merecía, aunque en otras partes de España la cosa pasó sin pena ni gloria. Parece mentira que la "memoria histórica" sea tan frágil en este pueblo. Los seis años de lucha del pueblo español contra el invasor, con todo lo que supuso de muerte y destrucción han sido uno de los periodos más trágicos de nuestra historia, y todo debido a un personaje de los más atrabiliario que se ha dado en Europa. Lo que parece mentira es que a estas alturas todavía haya quien lo considere un "genio de la guerra", cuando por su hechos debería haber pasado como uno de los peores estrategas que ha habido. Se puede aceptar que fuese un buen táctico, pero como estratega fue un verdadero desastre. Si consideramos los hechos más importantes de su breve, pero funesto periodo de mandato, el saldo no puede ser más negativo: Desastre en su objetivo de enfrentarse a Inglaterra en el mar, Trafalgar (de paso nos quedamos sin escuadra); Desastre en su aventura egipcia, un ejercito destruido por el calor, la peste y disentería; Desastre en su aventura en Rusia, un ejercito de casi 600.000 mil hombres, de los que regresaron a penas 25.000, víctimas del frío, el hambre, las enfermedades y... los cosacos, y finalmente desastre en España, en que se llevó lo que no está escrito. Finalmente la última de las batallas en las que intervino, Waterloo, es un ejemplo de lo que no se debe hacer. Por cierto, en el arco de triunfo de París faltan dos batallas: Bailén y Waterloo.
Este pájaro es un mito, y contra los mitos solo cabe una solución: DESMITIFICARLOS.